jueves, 19 de mayo de 2011

Culpa



Surge desde nuestro "deber ser", de lo que esperan nuestros padres (que luego extendemos hacia lo social), de lo que se condena o reprime y que no suele ser compatible con nuestros deseos más profundos.
En un polo positivo, la culpa es un llamado de atención que nos lleva a  reflexionar sobre nuestro proceder de manera responsable, pero en un polo negativo, la culpa lentamente hace de nosotros un prisionero que imposibilita una visión  de nuestros errores como parte de un importante aprendizaje.
Como cobarde, la culpa realiza su trabajo de modo inconsciente, manifestándose en nuestras elecciones. En la elección de una pareja que incrementa tu malestar, rechazos y maltrato (físico y/o mental), privarse de cosas que producen placer, no merecer halagos, no saber decir "no", sacrificarse por los demás, permanecer en trabajos que no te dan satisfacciones y otros.


No somos todos iguales, por ello debemos comprender que no todo es para todos. Reglas, estructuras sociales e imposiciones familiares (todos mecanismos de control social), pueden ser adaptados, adoptados o descartados, hasta encontrar lo que resulte más apropiado para el crecimiento de uno mismo. Porque ante todo, somos libres de elegir como seres únicos que somos.

martes, 17 de mayo de 2011

Para tener intimidad



La intimidad es el lenguaje que utiliza mi interior para comunicarse con tu interior y su polo opuesto es la superficialidad, lo aparente. Existen distintos tipos de intimidad: con uno mismo,con los otros, con la naturaleza, con Dios, con el universo. 
Para tener una relación de íntimos, necesitamos las tres "T" de Roberto Perez. Una "T" de transparencia que me permita manifestar lo que me sucede, aún cuando te resulte difícil escuchar lo que necesito decir o me duela escuchar lo quieres decirme. Otra "T" que marca el comienzo de tiempo, una relación de íntimos requiere necesariamente de la dedicación de tiempo. Un tiempo que sea nuestro para tener intimidad con otros o propio en el caso de que sea con uno mismo. Y una última "T" de ternura. La ternura nos proporciona la sensación de contención. Con la ternura simbólicamente estaríamos abrazando la relación, se trata de relacionarse y hacer las cosas con amor.


El divorcio por ejemplo, suele aparecer por la falta de intimidad. En una pareja, más que la pasión sexual, es la intimidad con el otro lo que se busca. No es extraño que si nos sentimos enojados o tristes, con ausencias de momentos compartidos y de ternura, hacer el amor sea una posibilidad casi nula en esas situaciones. Con intimidad la sexualidad une, sin la intimidad la sexualidad separa.
Por eso cuando nos falta intimidad,cuando dejamos de intimar con el otro, sea la relación que sea, comenzamos a tener una relación de apariencia, de superficialidad que nos trae la muerte de la misma y del amor.