martes, 17 de mayo de 2011

Para tener intimidad



La intimidad es el lenguaje que utiliza mi interior para comunicarse con tu interior y su polo opuesto es la superficialidad, lo aparente. Existen distintos tipos de intimidad: con uno mismo,con los otros, con la naturaleza, con Dios, con el universo. 
Para tener una relación de íntimos, necesitamos las tres "T" de Roberto Perez. Una "T" de transparencia que me permita manifestar lo que me sucede, aún cuando te resulte difícil escuchar lo que necesito decir o me duela escuchar lo quieres decirme. Otra "T" que marca el comienzo de tiempo, una relación de íntimos requiere necesariamente de la dedicación de tiempo. Un tiempo que sea nuestro para tener intimidad con otros o propio en el caso de que sea con uno mismo. Y una última "T" de ternura. La ternura nos proporciona la sensación de contención. Con la ternura simbólicamente estaríamos abrazando la relación, se trata de relacionarse y hacer las cosas con amor.


El divorcio por ejemplo, suele aparecer por la falta de intimidad. En una pareja, más que la pasión sexual, es la intimidad con el otro lo que se busca. No es extraño que si nos sentimos enojados o tristes, con ausencias de momentos compartidos y de ternura, hacer el amor sea una posibilidad casi nula en esas situaciones. Con intimidad la sexualidad une, sin la intimidad la sexualidad separa.
Por eso cuando nos falta intimidad,cuando dejamos de intimar con el otro, sea la relación que sea, comenzamos a tener una relación de apariencia, de superficialidad que nos trae la muerte de la misma y del amor.

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